text.skipToContent text.skipToNavigation
01_Desktop_Hero_2-min.jpg

BORDADOR/ILUSTRADOR PROFESIONAL

Empezó desde cero. 15 años después, es todo un maestro artesano.

De niño, Giulio Miglietta quedó cautivado por las bandas callejeras. No por la violencia o el crimen a los que se suelen asociar, sino por las diferencias entre tribus y subculturas que cohabitan en el mundo y el modo en el que se identifican a sí mismas. El artista quedó especialmente fascinado con los emblemas y los bordados con los que muchos grupos adornan sus piezas de cuero. Se trataba para él, más allá de un símbolo de expresión de su individualismo o su carácter, de una enseña de comunidad

"He tomado riesgos. No cambiaría nada de lo que he hecho".

Ya de joven, llegó a Londres con 200 £ en su bolsillo, donde fue de hostal en hostal hasta que se quedó sin un techo sobre el que dormir. Tras ahorrar el dinero suficiente para pagar un alquiler, Giulio comenzó a trabajar realizando serigrafías y bordando pines de inspiración punk. Siguiendo las técnicas que aprendió de uno de sus amigos, empezó utilizando palos de escoba y lámparas de jardín para exponer las pantallas, y la bañera, para limpiarlas.

Más de una década después, Giulio es todo un maestro de su arte. Interesado en la antiguo técnica del bordado en punto de cadeneta, consiguió hacerse con una máquina de bordar de una rareza excepcional hoy en día: una Cornely de los años 20. La singularidad de sus creaciones es incontestable. Es una de las dos únicas personas en toda Europa en posesión de una de ellas. El trabajo de Giulio entreteje la tradición de todo un espectro de culturas, desde las bandas de motoristas que querían diferenciarse las unas de las otras a los clubs de bolos o los grupos callejeros. Y solo acaba de empezar.

"Siempre intento hacer algo que nadie más esté haciendo. El bordado con punto de cadeneta es justo eso".

Hoy, el ilustrador italiano basado en el este de Londres se ha granjeado la fama de ser uno de los artistas menos ortodoxos del mundo de la personalización. Giulio es un apasionado de los bordados a medida, para los que utiliza las prendas de sus clientes como lienzo. Sus diseños encarnan la idea de la expresión artística individual y con ellos da vida a ropa, calzado, bolsos y cualquier cosa que pueda atravesar con una aguja.

La técnica del bordado a máquina con punto de cadeneta es un arte que pocos dominan y que se remonta a 1860. Estando a punto de desaparecer junto con las últimas máquinas de bordado Cornely, Giulio consiguió hacerse con una de las pocas que quedan en el mundo. Y está decidido a resucitar el arte.
02_Desktop_Double_Pod_1-min.jpg
02_Desktop_Double_Pod_2-min.jpg

DA UN PASO AL FRENTE

 

Queremos escuchar tus historias de fortaleza
Lo radical, lo cotidiano
Y todo lo que se encuentre en medio
Etiquétanos en redes sociales en @drmartensofficial
O usa el hashtag #ToughAsYou.