Tus botas son tus compañeras para toda la vida. Así que, cuando te las lleves a casa, ve con calma; acostumbraos el uno al otro. Te garantizamos que recogerás lo que siembres.
Como todo lo bueno de la vida, las DM’s merecen la espera. Pon un poco de tu parte cuando sean nuevas: póntelas en poco rato, dales un masaje, estíralas... y verás la recompensa. Es el enfoque lento y constante para tu relación con tu calzado.
MÉTODO 1
CALCETINES
Ponte calcetines gruesos; ponte varias capas; o prueba nuestros calcetines Double Doc, hechos para proteger más en los puntos clave de roce. Con cualquiera de estas opciones, tus botas pueden sentirse apretadas al principio, pero así la piel se ablanda y se estira antes.
"Una de las grandes causas de dolor es que el talón se deslice; cuanto más ajustadas, mejor."
Charlie O’Byrne, diseñador de calzado de DM’s
MÉTODO 2
MASAJEAR
Masajear tus botas con las manos hace el mismo efecto que llevarlas puestas, pero sin riesgo de ampollas. Para ello, necesitas algo con lo que trabajar: prueba nuestro Wonder Balsam. Está formulado para nutrir, acondicionar y ablandar la piel de DM’s. Cuanto más las trabajes, más se ablandará la piel.
MÉTODO 3
ESTIRAR
Trabaja mientras duermes. Rellena tus botas con papel de periódico o calcetines hechos una bola durante las primeras semanas, para que la piel siga cediendo mientras no las llevas puestas.
MÉTODO 4
TALONERAS
La parte de arriba del talón suele ser donde más se sufre. Nuestras taloneras le dan un poco de apoyo a la parte de atrás del pie mientras el resto de la bota se va ablandando.
"Cada persona es un mundo. A mí se me corta el talón. A otras les roza por la zona de los cordones. Así que conoce tus pies y usa taloneras o tiritas según lo necesites."
Charlie O’Byrne, diseñador de calzado de DM’s
MÉTODO 5
PACIENCIA
Algunas personas se calzan sus nuevas DM’s y no se las desatan hasta que la piel se amolda al pie. Nosotros no lo recomendamos. Mejor poco a poco. Ve cogiéndoles el truco llevándolas un día sí y otro no. Tienes toda una vida para llevar tus DM’s: no hay prisa.
"Hay que insistir. Piénsalo como un videojuego: tienes la barra de XP y estás intentando subir de nivel. Si lo dejas, vuelve a bajar. Así que toca seguir."
Charlie O’Byrne, diseñador de calzado de DM’s
Mis DM's favoritas son unas 1460. Las tengo desde hace ocho años. Cuando me las compré, recuerdo que tuve que domarlas poco a poco. ¿Y ahora? Son como unas zapatillas de estar por casa. Así que con DM's, recoges lo que siembras.